Neuroma de Morton

Ilustración: Neuroma de Morton

Neuroma de Morton

Un Neuroma de Morton ocurre casi siempre entre los dedos tercero y cuarto del pie
y es causado por un nervio pillado entre los huesos metatarsianos.

Esto a su vez ocasiona una dolorosa inflamación. Mientras persista la irritación el nervio se agranda y el dolor se agudiza, se sufren de calambres en los dedos y una sensación de quemazón. El paciente puede comenzar a sentir los síntomas de esta condición conocida como Neuroma de Morton, hasta en las puntas de los dedos.

Los zapatos muy apretados agravan la condición.

La causa del neuroma es casi siempre un desbalance severo en el caminar y puede ocurrir entre otros dedos del pie, e incluso en el talón bajo. Muchas veces es necesario remover el neuroma mediante intervención quirúrgica.

Tratamiento

Antes de siquiera considerar la posibilidad de una cirugía su podiatra podria recomendar las siguientes medidas conservadoras para tratar el Neuroma de Morton:

  1. Inyecciones
  2. Amarres o cojines entre los dedos
  3. Terapia física

Si los amarres o los cojines resultan efectivos, se procede a recetar unas plantillas ortopédicas (ortóticos) para remediar el desbalance del pie. Si no hay alivio al dolor, se procede a operar. El cirujano hace una incisión sobre el área afectada localiza la inflamación del nervio. Entonces procede a remover esa parte del nervio pillado. La cirugía se puede realizar en la consulta del médico si dispone de una sala debidamente preparada para ello según la normativa del Ministerio de Sanidad o en un hospital, según sea el caso o la preferencia del podiatra.

Cuidados del Neuroma de Morton después de la operación

La herida es cubierta con vendajes esterilizados y se permite casi siempre al paciente deambular. Probablemente caminar se hará con un zapato abierto o recetado.

Los primeros dias se sentiré cierto adormecimiento entre los dedos pero eso es mejor que el terrible dolor asociado con el Neuroma de Morton.

El adormecimiento desaparecerá con el tiempo. Las suturas serán removidas alrededor de los diez días y quizas el médico le recete medicamentos para aliviar el malestar de los primeros días causado por la operacion.

De todos modos, el dolor agudo del Neuroma de Morton desaparecerá inmediatamente después de la cirugía. Muy rara vez el paciente volverá a sufrir de nuevo un neuroma en el pie tratado y cuyo balance ha sido corregido.

El médico hará placas antes y después de la operación y si se detectan nuevas fallas biomecánicas, corregirá las mismas con los ortoticos adecuados.